Gemini Notebook
El orden global atraviesa una transición estructural desde la hegemonía unipolar de Estados Unidos hacia un sistema multipolar liderado por China. Beijing ya no busca integrarse en las instituciones existentes, sino que actúa como un estado civilizatorio que diseña su propia arquitectura financiera y tecnológica. El uso de sanciones económicas por parte de Occidente ha funcionado paradójicamente como un acelerador, impulsando a naciones como Rusia e Irán a crear redes de pagos alternativas. Países del Sur Global, incluidos actores clave en América Latina, diversifican actualmente sus alianzas para reducir la dependencia estratégica de una sola potencia. Esta transformación se basa en una paciencia estratégica a largo plazo que prioriza la infraestructura y la influencia diplomática sobre la confrontación militar directa. Aunque este nuevo escenario ofrece mayor autonomía, también introduce una inestabilidad potencial debido a la falta de mecanismos de coordinación global consolidados.
