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Gemini Notebook

Estas fuentes describen un cambio de paradigma donde la inteligencia artificial deja de ser una simple herramienta de software para convertirse en una fuerza estructural e infraestructura industrial comparable a la electricidad. El eje central es la propuesta de Sam Altman sobre una nueva política industrial que incluye medidas drásticas como un impuesto a los robots, la semana laboral de cuatro días y un fondo de riqueza pública para redistribuir las ganancias tecnológicas. Se destaca la importancia crítica de la soberanía energética y de datos, mencionando inversiones masivas en regiones estratégicas como la Patagonia Argentina para albergar centros de datos de escala mundial. Asimismo, se analiza la transición hacia modelos de IA local o “Edge AI”, que permiten procesar información sin depender de la nube, garantizando mayor privacidad y autonomía técnica. Finalmente, los textos advierten que el principal desafío actual no es la tecnología en sí, sino la necesidad de talento especializado y un nuevo contrato social para gestionar el impacto económico de la superinteligencia.